Revista de la industria del directoJulio de 2026
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Un día de show, hora por hora

Desde que la furgoneta aparca hasta que se apaga la mesa. Doce horas que casi siempre salen bien, y las tres cosas que las tuercen.

Redacción Backline8 minutos de lectura
La sala vacía de un recinto durante el montaje: cajas de material apiladas, cables enrollados en el suelo, una escalera abierta y una persona saliendo por la puerta de carga.
A las once de la mañana la sala ya sabe cómo va a ir la noche.

Quien no ha estado nunca en un concierto por dentro se imagina que el día empieza a las nueve de la noche. Empieza a las diez de la mañana, y a las nueve de la noche ya se ha decidido casi todo.

La mañana

09:30 · Llegada y descarga. Aquí se juega el día entero. Una sala con muelle de carga y dos personas de mano descarga una furgoneta con remolque en cuarenta minutos. La misma furgoneta, aparcada en doble fila en una calle peatonal y con dos tramos de escaleras, tarda dos horas y media — y esas dos horas no se recuperan después.

10:30 · Montaje. Backline primero, luego sonido, luego luces. Si la sala tiene equipo propio y el rider encaja, tres horas. Si el artista trae mesa, o hay que colgar algo, cuatro o cinco.

13:00 · Comida. Parece un detalle y es una de las tres cosas que descuadran un día de show. Un catering que llega a las 14:30 no retrasa la comida: retrasa la prueba de sonido, que retrasa la apertura de puertas, que ya está anunciada y no se puede mover.

La tarde

15:00 · Prueba de sonido. Entre 45 y 90 minutos. Al contrario de lo que se cree, casi nunca es la parte crítica: llega tarde por lo que ha pasado antes, no por sí misma.

17:00 · Prueba del telonero. Cuando lo hay. Se hace después, con lo montado ya sonando, y por eso el telonero se lleva veinte minutos y no más.

18:00 · Hora muerta. La única del día. Es también cuando se cierran los flecos: guest list, merchan colocado, aforo confirmado con la sala, y quién cobra qué esa noche.

19:30 · Puertas. A partir de aquí el escenario ya no se toca.

La noche

20:30 · Telonero. 30 a 40 minutos. 21:30 · Artista. Entre 75 y 110 minutos con bises. 23:20 · Fin.

Y luego lo que nadie cuenta

23:30 · Desmontaje. Va más rápido que el montaje, pero nunca la mitad: hora y media larga con todo el mundo cansado y una sala que quiere cerrar.

00:30 · Liquidación. Se cuentan entradas, se repasan gastos y se firma. Cuando el contrato estaba bien cerrado son quince minutos. Cuando no, es una hora de discusión a la una de la mañana con dos personas agotadas, que es el peor momento posible para negociar nada.

01:30 · Carga y salida. Y al día siguiente, otra ciudad.

Las tres cosas que tuercen un día de show

  1. La descarga. Es lo primero y lo que menos se planifica. Preguntar por el acceso, el aparcamiento y si hay manos disponibles cambia el día más que cualquier otra pregunta.
  2. El catering. No por la comida: por el hueco que ocupa. Una hora tarde arrastra todo.
  3. La hora de puertas. Se anuncia semanas antes, cuando nadie ha visto todavía esa sala. Es el único punto del día que no se puede mover, y por eso conviene ponerlo con margen real.

El advance, que es donde se gana

Todo lo anterior se decide en el advance: la ronda de confirmación entre la producción del artista y la sala en los días previos. Horarios, corriente, medidas de escenario, backline, catering, aparcamiento, contactos con nombre y teléfono.

Un advance bien hecho no evita los imprevistos. Evita los que no eran imprevistos: que la furgoneta no quepa, que la sala no tenga la potencia del rider, que nadie sepa a quién llamar a las diez de la mañana.

El día de show no se improvisa bien. Se improvisa lo que no se preguntó a tiempo.


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Lo que responde este artículo

¿Cuántas horas dura un día de concierto para el equipo?
Entre diez y catorce horas en sala mediana. Empieza con la descarga, entre las nueve y las once de la mañana, y termina con el desmontaje y la carga, que rara vez acaba antes de las dos de la madrugada. El concierto en sí ocupa entre 75 y 110 minutos de ese día.
¿Qué es el advance de un concierto?
La ronda de confirmación entre producción del artista y la sala en los días previos: horarios, potencia eléctrica, medidas del escenario, backline disponible, catering, aparcamiento y contactos. Un advance bien hecho es lo que separa un día tranquilo de uno donde se descubre a las once de la mañana que la furgoneta no cabe.
¿Cuánto se tarda en montar un concierto de sala?
Entre tres y cinco horas desde la descarga hasta tener sonido, para una producción de sala mediana con backline propio. Si la sala tiene rampa de carga y ascensor, el montaje baja una hora larga; si hay que subir escaleras, sube dos.
¿Por qué se retrasan los conciertos?
Casi nunca por el artista. Las tres causas habituales son una descarga más lenta de lo previsto (acceso difícil, sin personal de carga), un catering que llega tarde y desplaza la prueba de sonido, y una hora de puertas anunciada al público antes de saber cuánto lleva el montaje en esa sala concreta.

De dónde salen estos datos

Las cifras de este artículo son rangos que se manejan en el mercado español, no estadística oficial. Se contrastan con quien trabaja en el sector y se corrigen cuando alguien nos dice que no cuadran.

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