Revista de la industria del directoJulio de 2026
Backline.

El negocio de la música en directo

Números

Por qué una entrada de 25 euros te cuesta 31

Gastos de gestión, IVA y comisiones. Quién se queda cada euro de los seis que aparecen entre el precio anunciado y el que pagas.

Redacción Backline6 minutos de lectura
La cola en la puerta de una sala de conciertos de noche, con una mano sosteniendo una entrada de papel en primer plano y un portero recortado contra la luz cálida del interior.
El público cree que paga treinta y un euros al grupo. El grupo cobra sobre veinticinco.

Un concierto se anuncia a 25 euros. Llegas al final de la compra y pone 31,40. Nadie te ha engañado y, sin embargo, todo el mundo se enfada — con razón, porque el número que se anuncia no es el número que se paga.

Esto es lo que hay entre uno y otro.

Los tres cargos

Los gastos de gestión. Es la comisión de la plataforma de venta. En España van del 8 al 15 % del precio base, y el rango depende de dos cosas: cuánto vende el promotor al año y si el acuerdo es en exclusiva. Un promotor grande negocia por debajo del 8 %; uno que saca una sola fecha paga la tarifa de catálogo.

El IVA de esa comisión. Aquí está la parte que casi nadie sabe. El espectáculo en vivo tributa al 10 % y ya viene dentro de los 25 euros anunciados. Pero los gastos de gestión son un servicio distinto y tributan al 21 %, que se suma encima. Por eso el recargo final siempre es mayor que el porcentaje que anuncia la ticketera.

El cargo por emisión o envío. No siempre está. Cuando está, es una cantidad fija —entre 0,50 y 2 euros— por mandarte un PDF que genera un servidor.

La cuenta, con números

Una entrada anunciada a 25 €, con una comisión del 12 %:

Concepto Importe
Precio base (IVA del espectáculo, 10 %, ya incluido) 25,00 €
Gastos de gestión (12 %) 3,00 €
IVA sobre la gestión (21 %) 0,63 €
Cargo por emisión 0,90 €
Total que pagas 29,53 €

Con una comisión del 15 % y un cargo de emisión de 1,50 €, esa misma entrada se va a 31,40 €.

Lo que casi nadie sabe: el artista no ve ese dinero

Este es el dato que cambia cómo se lee todo lo anterior.

El caché se calcula sobre el precio base, no sobre lo que paga el comprador. Y cuando hay porcentaje de taquilla, se calcula sobre la taquilla neta, que también parte del precio base. Los gastos de gestión se los queda la plataforma.

O sea: de los 6,40 euros que se suman entre el anuncio y el cobro, al artista le llegan cero. Y sin embargo, cuando alguien se queja del precio en redes, se queja del artista.

El público cree que paga 31 euros al grupo. El grupo cobra sobre 25, y de esos 25 le queda entre el 25 y el 40 % después de todo lo demás. Entre lo que sale del bolsillo del público y lo que entra en el del artista hay una distancia que nadie enseña.

Por qué no se anuncia el precio final

En teoría se puede. En la práctica pasan dos cosas:

La comparación. Si una ticketera anuncia 29,53 y la de al lado anuncia 25, la primera parece más cara aunque cobre lo mismo. El primero que enseña el precio final pierde ventas, así que no lo hace nadie.

Los cargos varían según cómo compres. La misma entrada puede llevar cargo de envío o no llevarlo, y el porcentaje cambia por canal. Un precio final único obligaría a igualarlos, y eso significa subir el más barato.

Desde 2025 la normativa europea de protección al consumidor aprieta en esta dirección —el precio total tiene que verse antes de empezar la compra, no en el último paso— y algunos operadores ya lo muestran desde la primera pantalla. La transición está a medias.

Qué mirar si vendes entradas

Si estás al otro lado, tres cosas que se negocian y casi nadie negocia:

El reparto de la comisión. En volumen, parte de los gastos de gestión pueden volver al promotor. No aparece en ninguna tarifa: se pide.

El cargo por emisión. Es el más fácil de quitar y el que más molesta al comprador, porque no se entiende.

Quién es el vendedor a efectos fiscales. Determina quién declara el IVA de la entrada y quién responde ante el comprador si el concierto se cae. Se decide en el contrato con la ticketera, en una cláusula que casi nadie lee.


¿Trabajas con otras comisiones o tu mercado funciona distinto? Escríbenos a hello@onroad.live: este artículo se actualiza con datos reales del sector.

Lo que responde este artículo

¿Por qué una entrada cuesta más de lo que anuncian?
Porque al precio base se le suman los gastos de gestión de la plataforma de venta, que en España van del 8 al 15 por ciento, más el IVA del 21 por ciento sobre esa comisión, y a veces un cargo adicional por envío o por emisión. Una entrada anunciada a 25 euros se acaba cobrando entre 29 y 32.
¿Quién se queda los gastos de gestión de una entrada?
La plataforma de venta, no el artista ni normalmente el promotor. En algunos contratos el promotor negocia un reparto de esa comisión con la ticketera, pero el artista cobra sobre el precio base: los gastos de gestión no entran en el cálculo del caché ni en el porcentaje de taquilla.
¿Cuánto se lleva una ticketera por cada entrada?
Entre el 8 y el 15 por ciento del precio base en el mercado español, según el volumen del promotor y la exclusividad del acuerdo. Los promotores grandes negocian por debajo del 8; un promotor pequeño con una sola fecha paga la tarifa alta.
¿Lleva IVA una entrada de concierto en España?
Sí. El espectáculo en vivo tributa al 10 por ciento reducido y está incluido en el precio anunciado. Los gastos de gestión son un servicio aparte y tributan al 21 por ciento, y ese IVA se suma encima. Por eso el recargo final es mayor que el porcentaje de comisión anunciado.

De dónde salen estos datos

Este artículo mezcla datos oficiales —marcados con su fuente— con rangos que se manejan en el mercado. Lo que no lleva fuente es lo segundo.

ticketingpreciosentradasEspaña